lunes, 7 de junio de 2010
El
El, se encontraba caminando por lo que antes era su casa, olvido lo que había pasado, allí solo quedaban las ruinas, bajo la turbulenta y fría nieve, justo allí donde lo había dejado quedo su orgullo, ya mas nada hacia, ya mas nada quería, solo vagaba como alma en pena, su cara escondida entre la capucha de su chaqueta y sus manos congeladas por el frió, estaba allí, se hizo de noche, no pudo mas y fue a descansar, la tenebre noche lo acogió con sus curiosos sonidos, y el frió lo tenia tal y como una madre tenia a su pequeño bebe, no lo vio venir, salio un nuevo día, salio nuevamente a relucir su pálida figura, tenia su mirada clavada en algo, ese algo le atraía, no se como, no supe tampoco, ese algo estaba allí, justo donde lo habían dejado, el solo lo vio, nadie mas pudo, y solo se dio cuenta que ya estaba entre sus manos, lo que tanto había buscado, justo allí estaba, el lo miro de nuevo, pero lo dejo justo allí, entre la pálida nieve que le envolvía como seda.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario